Con una emotiva ceremonia, la Escuela de Medicina “Dr. José Sierra Flores” de la Universidad del Noreste celebró el fin de cursos de la generación XCV de la Licenciatura en Médico Cirujano. Este acto marcó el cierre de una importante etapa formativa para los futuros doctores, quienes ahora se preparan para iniciar su internado y servicio social, pasos previos a su especialización profesional.
La ceremonia estuvo presidida por autoridades universitarias como la Rectora, Mtra. Yolanda Eva Reyes Barrios; la Directora de Liderazgo Académico, Mtra. Alicia Ivette Sierra Sosa; el Director del Área de Ciencias de la Salud, Dr. José Luis García Galaviz; y la Secretaria Académica del Área de Ciencias de la Salud, Dra. Ana Lucia Chávez Bacerott. También asistió la Directora de Crecimiento y miembro del Consejo Universitario, Mtra. Mónica Luengas Sandoval, así como el padrino de generación, Dr. Agaton Navarro Quintana.
En su mensaje de bienvenida, la Dra. Ana Lucia Chávez Bacerott destacó la importancia del momento: “Hoy nos encontramos aquí reunidos para celebrar un logro que representa años de esfuerzo, de constancia, de sacrificios y de aprendizajes. Un momento profundamente significativo, tanto para quienes culminan sus estudios universitarios, como para quienes los han acompañado a lo largo de este camino, y me refiero obviamente a la familia”.
“Hoy nace una nueva generación de médicos comprometidos con la dignidad humana, con la salud y el bienestar de su comunidad. Deseo que este día quede grabado en su memoria como el punto de partida hacia una vida profesional plena y guiada por el propósito, la entrega y la vocación. Deseo, jóvenes, que donde quiera que ejerzan se note, se vea que son médicos UNE, que son médicos éticos, que son médicos humanos y comprometidos con la salud de toda la sociedad”, agregó.
Durante el acto se entregaron las constancias de terminación de curso y se reconoció a los estudiantes con los promedios más altos de la generación.
La alumna, Adhara Irasema Rodríguez fue la encargada de dirigir unas palabras a nombre de sus compañeros, haciendo énfasis en el valor del aprendizaje continuo y la resiliencia: “Hace tiempo llegamos aquí siendo casi niños, con la ilusión de poder sanar al mundo sin saber que en el camino íbamos a ser nosotros los que tendríamos que sanar una y otra vez. A nuestras queridas familias que aguantaron nuestras ausencias, nuestros nervios, nuestros silencios, ustedes mejor que nadie vieron todo lo que pasamos… pero también estuvieron ahí para nosotros, para cada abrazo, para cada palabra de aliento”.
“El mundo nos espera y más allá de las batas de los hospitales, de los libros… que nunca se nos olvide por qué empezamos y por qué estamos aquí el día de hoy. Ser personas que eligieron una vida al servicio de los demás, aliviar el dolor, acompañar al que sufre y defender la dignidad de cada vida. Muchas gracias a todos por tanto y desde el fondo de mi corazón. Felicitaciones, doctoras y doctores: lo logramos”, concluyó.
El cierre de la ceremonia estuvo a cargo del padrino de generación, Dr. Agaton Navarro Quintana, quien ofreció un consejo que dejó huella en los presentes: “Ahora van a tener un contacto más directo y cercano como jamás lo habían tenido antes, estarán con el mejor libro de texto de medicina que van a encontrar, que es el paciente en vivo. Yo con todo el cariño los exhorto a acercarse a ese libro de texto con respeto, con curiosidad y sobre todo con empatía y compasión. Los felicito efusivamente y con todo cariño, y a sus padres y familias también les deseo buen éxito”.
Con esta ceremonia, la generación XCV se despide del aula y da paso a un nuevo capítulo en su formación profesional, llevando consigo el compromiso, la ética y la vocación que caracterizan a los egresados de la Universidad del Noreste.
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